El segundo día del retiro, fue un bálsamo
Que Josep me diera un masaje en el cuello el segundo día del retiro, fue un bálsamo. Estaba sobrecargada de tantas horas de avión y coche y al aflojarse con sus manos pude entrar en un estado de más calma para mí sistema nervioso y suprarrenales.
Así que agradable recuerdo.